Cannavaro y Hildebrand ponen picante a la liga
Si analizamos sólo el partido por su resultado, 2-3, o por los goleadores; los dos del Madrid de Raul, otra vez decisivo, y por parte del Valencia dos de Villa, que vuelve a ser el de antes, y el de la victoria de Arizmendi; yo creo que nos quedamos cortos, y además no señalamos los verdaderos artÃfices de este tanteo final.
Desconozco si Heinze tiene problemas fÃsicos, pero ya resulta realmente impactante que Cannavaro sea titular en el Madrid, a no ser por las lesiones continuas de Pepe y el argentino, además de las sanciones de Sergio Ramos(otro tema a analizar).
Hasta el 1-1 el partido fue normal, de los del Bernabeu. Se adelanta el Valencia en un desajuste defensivo madridista, con Marcelo(otro que no da la talla en defensa) sin tirar el fuera de juego, y empata al minuto siguiente Raul. En otro chispazo del capitán, se adelanta el Madrid, y estas son las dos únicas ocasiones en las que el palo o el portero alemán del Valencia no frustraron los intentos madridistas.
A partir de ahà entra en juego Cannavaro, decisiva y nefastamente para el Madrid. Un penalty innecesario sobre Silva supone el 2-2 de Villa, y posteriormente una internada de Arizmendi, en la que mide mal, deja solo al delantero che, que tumba a Casillas(que falla también al dejar su palo libre).
Entre medias, una primera parte del Valencia, con un Madrid que desespera y un Schuster que sigue sin encontrar un esquema de juego convincente, y la segunda parte ya con el Valencia destrozado fÃsicamente por su partido copero entre semana, fue del Madrid, que sin jugar bien, metió atrás a los valencianistas, con paradas antológicas de Hildebrand, el mejor del partido.

Antes del batacazo madridista, el BarÇa cumplÃa el trámite ante el Valladolid, con un 4-1, en el que Bojan fue el protagonista con dos goles y dos asistencias, poniendo al equipo culé a 4 puntos del Madrid.
Y el Villarreal, con su victoria frente al Levante 1-2, ya está a 6 puntos y en la pelea por la liga, que se antoja que será de infarto.












Hildebrand hizo de Casillas y Cannavaro esos errores que no se entiendes